Cinco experiencias imperdibles para descubrir la esencia de Costa Rica
Dos océanos, una biodiversidad extraordinaria, volcanes, aventura y una forma de viajar
que invita a reconectar con lo esencial: cinco maneras de vivir la Pura Vida.
¿Playa o montaña? ¿Naturaleza o aventura? ¿Pacífico o Caribe? En el marco del Día
Mundial del Turismo, que se celebra cada 27 de septiembre, Costa Rica invita a
descubrir una forma de viajar en la que naturaleza, biodiversidad, aventura y cultura
conviven a muy poca distancia. En poco más de 51.000 km², este país reúne el 6,5%
de la biodiversidad del planeta y cuenta con más de una cuarta parte de su territorio
protegido. Playas, volcanes, bosques, manglares, ríos y una extraordinaria variedad de
especies permiten combinar experiencias completamente diferentes dentro de un
mismo viaje.
Para quienes están pensando en descubrir el destino, cinco imperdibles resumen parte
de esa diversidad y ayudan a entender por qué un solo viaje por Costa Rica puede
sentirse como muchos:
- Encontrarse con un perezoso en su hábitat natural
Es uno de los habitantes más reconocibles del país, pero apenas el comienzo. Monos,
tucanes, guacamayos, quetzales, tapires, tortugas marinas y ballenas jorobadas
también forman parte de una biodiversidad que puede descubrirse en áreas como
Tortuguero, Corcovado, Manuel Antonio o Cahuita. En Costa Rica, la fauna no es
solamente algo que se busca: muchas veces aparece en el camino. - Caminar por tierra de volcanes
El Arenal, con su característica forma cónica, es uno de los grandes íconos de Costa
Rica, pero la geografía volcánica se extiende también a sitios como Poás, Irazú y
Rincón de la Vieja. Senderos, cráteres, lagunas, fumarolas, cascadas y aguas termales
permiten acercarse a paisajes moldeados por la actividad volcánica y descubrir otra
cara del destino. - Conocer el Pacífico y el Caribe sin cambiar de país
Costa Rica tiene costas sobre dos océanos con personalidades muy diferentes. El
Pacífico reúne algunas de sus playas más conocidas, destinos de surf, bahías y
parques nacionales; mientras que el Caribe combina mar y naturaleza con cultura
afrocaribeña, gastronomía, música y localidades como Puerto Viejo y Cahuita. Dos
costas que permiten sumar experiencias muy distintas dentro de un mismo itinerario. - Descubrir que no todos los bosques son iguales
Bosques tropicales, bosques nubosos y manglares forman parte de la diversidad de
ecosistemas del país. En Monteverde, senderos y puentes colgantes atraviesan el
bosque nuboso; Corcovado concentra una extraordinaria biodiversidad; y en
Tortuguero, los canales permiten internarse en un paisaje dominado por agua y
vegetación. Pocos kilómetros pueden ser suficientes para sentir que el escenario
cambió por completo.
- Vivir la naturaleza en movimiento
Rafting, kayak, surf, snorkel, buceo, canopy, senderismo y puentes colgantes
convierten la geografía costarricense en un escenario de aventura. El río Pacuare es
uno de los grandes referentes para el rafting, mientras que zonas como Arenal y
Monteverde permiten combinar diferentes actividades al aire libre. En Costa Rica, la
naturaleza no solo se contempla: también se atraviesa.
Fauna, volcanes, playas, bosques, ríos y culturas diferentes conviven a distancias que
permiten combinarlos dentro de un mismo recorrido. Del bosque nuboso a la costa, de
un sendero volcánico a un río de aguas rápidas, del avistamiento de un perezoso a un
atardecer frente al Pacífico: en Costa Rica, cada tramo puede sentirse como el
comienzo de un viaje diferente.
