HÉROES DE MALVINAS Y FE BAJO EL MAR: PUERTO MADRYN VIVIÓ UN VÍA CRUCIS SUBMARINO INOLVIDABLE
El sábado 4 de abril se realizó en Puerto Madryn la XXII edición del tradicional Vía Crucis Submarino, una de las celebraciones religiosas más singulares del mundo.
En esta edición, la celebración tuvo un fuerte componente simbólico: la cruz fue transportada por veteranos de la Guerra de Malvinas, aportando un profundo sentido emotivo a la conmemoración. Más de 200 personas participaron de manera activa en esta emotiva recreación que, año tras año, convoca a residentes y visitantes a vivir una experiencia única en las aguas del Golfo Nuevo.
Organizado conjuntamente por el Municipio de la ciudad y la Asociación de Operadoras de Buceo local, el evento volvió a reunir a una multitud que acompañó desde la costa, el muelle y el mar el desarrollo de esta ceremonia que ya se consolidó como una marca distintiva del destino.
El momento más emblemático de la ceremonia se vivió cuando la cruz —de casi cuatro metros de altura— fue sumergida en las aguas del Golfo Nuevo. A partir de allí, las estaciones restantes continuaron bajo el mar a lo largo de aproximadamente 500 metros y a unos ocho metros de profundidad. El recorrido fue guiado mediante la narración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo a través de un hidrófono, permitiendo que el relato pudiera escucharse también bajo el agua mientras los buzos transportaban la cruz durante el trayecto.
Entre los protagonistas de este tramo se destacó, como cada año, el reconocido buzo local Antonio “Pinino” Orri, quien descendió con su característica escafandra para acompañar el recorrido submarino. A su alrededor, otros buzos, kayakistas y pequeñas embarcaciones siguieron el trayecto desde el agua, mientras cientos de personas observaban la escena desde el muelle y la costa.
Con la caída de la tarde, el evento adquirió una atmósfera especial: el público comenzó a encender velas y, desde el mar, se proyectó el resplandor de la cruz iluminada junto con las luces de los equipos de buceo y las embarcaciones, generando una postal única.

La ceremonia concluyó cuando los buzos emergieron del agua portando la cruz y avanzaron hacia la orilla, donde fueron recibidos por la comunidad. Allí, el coro municipal y parroquial entonó canciones alusivas junto a una gran fogata, marcando el cierre de una celebración cargada de fe, reflexión y recogimiento.
El Vía Crucis Submarino, que desde 2014 cuenta con la bendición papal, volvió a demostrar por qué es considerado un evento único a nivel mundial. Además, por primera vez, la recreación fue transmitida en vivo a través del canal oficial de YouTube de Madryn.travel, permitiendo que personas de distintos lugares pudieran seguir cada estación en tiempo real y revivir posteriormente el evento a través del registro completo del streaming.

